Sala y barra
Productos, variantes, mesas, notas y cambios de última hora deben quedar registrados en un único flujo.
Guía para hostelería en Almería
Elegir un TPV no consiste solo en comprar una pantalla. Antes de decidir, conviene revisar cómo trabaja tu sala, cómo llegan las comandas a cocina, qué pedidos recibes y qué información necesita tu equipo cada día.
Antes de contratar un TPV, es útil comprobar la configuración de carta, mesas, comandas, caja, pedidos y gestión que se ajusta a tu operativa real.
Productos, variantes, mesas, notas y cambios de última hora deben quedar registrados en un único flujo.
Las comandas y observaciones deben llegar con el contexto necesario para preparar cada pedido.
Los responsables necesitan revisar cobros, actividad y la configuración aplicable al negocio.
No necesariamente. La carta, los ritmos de sala, los pedidos digitales y el número de puntos de trabajo determinan la configuración adecuada.
Pregunta qué operativa cubre, cómo se implanta, qué formación se incluye, qué hardware necesitas y qué condiciones aplican a cada módulo.
Cuéntanos el tipo de establecimiento y los procesos que quieres revisar. La conversación se centra en necesidades reales de sala, cocina, caja, carta y pedidos.